


Especialidad en diferentes Transtornos
En Psicoterapy, ofrecemos un espacio seguro y profesional para el tratamiento de diversos trastornos emocionales y psicológicos.
Nuestro equipo de especialistas está preparado para abordar afecciones como la ansiedad, depresión, estrés, trastornos del estado de ánimo, dificultades de autoestima y más.
Si buscas apoyo para mejorar tu bienestar mental, estamos aquí para ayudarte.
Conoce los diferentes transtornos en los que somos especialistas.

Trastorno de Ansiedad
Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG): Es como tener una preocupación constante por casi todo: el trabajo, la salud, la familia, el dinero… Es como si tuvieras un “motor de preocupaciones” encendido todo el tiempo, incluso cuando no hay una razón aparente. Te sientes inquieto, tenso, con dificultad para concentrarte y a menudo tienes problemas para dormir.
Trastorno de Ansiedad Social (TAS): Es el miedo intenso a las situaciones sociales en las que podrías ser juzgado o evaluado por otros. Te preocupa mucho “hacer el ridículo” o “quedar mal” frente a los demás. Esto puede llevar a evitar reuniones, fiestas, hablar en público o incluso interactuar con personas desconocidas.
Ataque de Pánico: Es como una “explosión” repentina de miedo intenso, que aparece de forma inesperada. Sientes que te falta el aire, el corazón te late muy rápido, te sudan las manos, te mareas y tienes la sensación de que vas a morir o a perder el control. Los ataques de pánico pueden ser muy aterradores, pero en sí mismos no son peligrosos.
Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT): Aparece después de haber vivido o presenciado un evento traumático, como un accidente grave, un desastre natural, un acto de violencia o un abuso. La persona revive constantemente el trauma a través de recuerdos, pesadillas o flashbacks, y experimenta un estado constante de alerta, ansiedad y dificultad para concentrarse.
Ansiedad por Enfermedad (Hipocondría): Es la preocupación excesiva por tener una enfermedad grave. La persona interpreta sensaciones corporales normales como síntomas de una enfermedad seria y se obsesiona con la idea de estar enfermo, a pesar de que los exámenes médicos no muestren nada.
Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC): Se caracteriza por la presencia de obsesiones, que son pensamientos, imágenes o impulsos recurrentes e intrusivos que causan mucha ansiedad, y compulsiones, que son comportamientos repetitivos que la persona realiza para intentar aliviar la ansiedad causada por las obsesiones. Por ejemplo, lavarse las manos constantemente por miedo a los gérmenes o verificar repetidamente si se cerró la puerta.

Depresión
La Depresión: Cuando la tristeza se apodera de ti
La depresión es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por una profunda tristeza, pérdida de interés o placer en las actividades que antes disfrutabas, sentimientos de culpa o inutilidad, falta de energía y dificultad para concentrarte. A diferencia de la tristeza pasajera que todos experimentamos, la depresión es persistente y puede afectar significativamente la vida de una persona.
Tipos de Depresión:
Depresión Moderada: Los síntomas son más leves que en la depresión mayor, pero aun así interfieren con la vida diaria. La persona puede sentirse triste, irritable o con falta de energía, pero aún puede realizar algunas actividades.
Episodio Depresivo Mayor (Depresión Mayor): Es la forma más grave de depresión. Los síntomas son intensos y persistentes, afectando significativamente el funcionamiento diario. La persona puede tener dificultad para dormir, comer, concentrarse, trabajar o estudiar, y puede tener pensamientos de muerte o suicidio.
Distimia (Trastorno Depresivo Persistente): Es una forma de depresión más crónica y de menor intensidad que la depresión mayor. Los síntomas son persistentes durante al menos dos años en adultos y un año en niños y adolescentes. La persona puede sentirse constantemente “apagada” o con “baja energía”, pero los síntomas no son tan graves como en un episodio depresivo mayor.

Límite de Personalidad
El TLP: Un torbellino de emociones
Imagina que tus emociones son como un interruptor que a veces se descontrola. Un momento estás feliz y al siguiente te sientes terriblemente triste o enojado, sin que haya pasado nada grave. O que te cuesta mucho mantener relaciones estables, porque pasas de idealizar a alguien a sentir que lo odias en un instante. Así se siente, en parte, vivir con Trastorno Límite de la Personalidad (TLP).
En palabras sencillas:
El TLP es un trastorno mental que afecta la forma en que una persona maneja sus emociones, se ve a sí misma y se relaciona con los demás. Se caracteriza principalmente por:
- Emociones intensas y cambiantes: Los cambios de humor pueden ser muy rápidos y drásticos, pasando de la alegría a la tristeza, la ira o la ansiedad en cuestión de minutos u horas. Es como si las emociones estuvieran a flor de piel y reaccionaran de forma exagerada ante cualquier situación.
- Miedo intenso al abandono: Las personas con TLP suelen tener un miedo profundo a ser abandonadas por las personas que les importan. Este miedo puede llevarlas a hacer cosas extremas para evitarlo, como rogar, suplicar, controlar o incluso alejarse antes de que los demás lo hagan.
- Relaciones interpersonales inestables: Las relaciones con amigos, familiares o parejas suelen ser intensas pero inestables. Pueden pasar de idealizar a alguien (“eres la mejor persona del mundo”) a devaluarlo (“eres lo peor que me ha pasado”) en poco tiempo. Esto genera mucha confusión y conflicto en las relaciones.
- Autoimagen distorsionada: Las personas con TLP pueden tener una imagen de sí mismas muy cambiante y poco clara. A veces se sienten valiosas y otras veces se ven como personas horribles o sin valor. No tienen un sentido sólido de quiénes son.
- Comportamientos impulsivos: Pueden actuar de forma impulsiva en áreas que pueden ser perjudiciales, como gastar dinero sin control, tener relaciones sexuales riesgosas, consumir drogas o alcohol, conducir de forma imprudente o autolesionarse (cortes, quemaduras, etc.). Estos comportamientos a menudo son una forma de intentar manejar el dolor emocional.
Es como si tuvieran una “piel emocional” muy sensible:
Cualquier cosa, incluso algo pequeño, puede generar una reacción emocional muy intensa. Es como si no tuvieran un filtro para las emociones.
Ejemplo:
Imagina que una persona con TLP queda con un amigo y este llega 10 minutos tarde. Una persona sin TLP podría pensar “seguro que tuvo un contratiempo”. Una persona con TLP podría interpretarlo como “ya no le importo, me ha abandonado” y sentir una angustia terrible, pudiendo reaccionar con enojo, tristeza o incluso con comportamientos autodestructivos.
¿Por qué ocurre esto?
Se cree que el TLP es causado por una combinación de factores genéticos, experiencias de la infancia (como traumas o abusos) y factores ambientales.
¿Tiene tratamiento?
¡Sí! El TLP se puede tratar con psicoterapia, principalmente la Terapia Dialéctico Conductual (TDC), que ayuda a las personas a regular sus emociones, mejorar sus relaciones y reducir los comportamientos impulsivos. A veces también se utilizan medicamentos para tratar síntomas específicos como la ansiedad o la depresión.
En resumen:
El TLP es un trastorno que genera mucha inestabilidad emocional, dificultades en las relaciones y comportamientos impulsivos. Pero es importante saber que tiene tratamiento y que las personas con TLP pueden aprender a manejar sus emociones y llevar una vida plena.
Es importante recordar:
- No todas las personas con TLP experimentan los mismos síntomas con la misma intensidad.
- Si te identificas con algunos de estos síntomas, es importante que busques ayuda profesional.
- No estás solo/a. Muchas personas viven con TLP y con tratamiento pueden mejorar significativamente.